Quiero que sepas...
... que intentaré poseerte, tomarte, hacerte mía.
Que estas letras, las anteriores, las próximas y las de siempre, pretenden seducirte y hacer arder tus entrañas.
Que te cuelas en algunas de mis noches, y que esas son noches agitadas, de sueño inquieto.
Que te siento carnal y deseosa, apetecible y apetente, deseable y hambrienta.
Que en ocasiones me pierdo en tus fotos, en tus labios, en tus pechos, entre tu cintura y tus caderas.
Que recuerdo tus confidencias más íntimas, que las hago mías para, en su momento, arrasarte de placer.
Que ansío nuestro encuentro, decidido a romper el hielo, a licuarlo, a evaporarlo, en el primer instante.
Y que, tras enseñarte mis cartas, entenderé que no quieras jugar ni una mano más.



milagobios dijo
La verdad es que la declaración no deja mucho lugar a dudas ¿pero?
A la destinataria a lo mejor le pasa lo mismo pero tiene miedo de llegar a tantas intimidades y humedades tan rápidamente, de ahí la sorpresa
¿Se podría interpretar como :"me sorprende de que vayas tan lanzado hacia el objetivo saltandote el previo cortejo que yo esperaba"?
18 Mayo 2008 | 12:11 AM