Circunstancias
Llegó el momento en el que se agotaron los chismes y recuerdos, en el que nos habíamos puesto al día de tantas ausencias y lagunas. El bar no estaba ya tan abarrotado y los camareros habían bajado a la par la música y las luces. Sobre la mesa quedaban restos de algunas rondas de mojitos consumidos sin prisas ni prudencias. Nos sonreíamos con la complicidad insegura de una amistad adolescente salvada a través de los años. Creo que fue ella quien habló...
- ¿Recuerdas la noche que nos liamos? ¡Qué borrachera llevábamos!
- Mmmm no, no recuerdo nada.
- ¿Cómo? Serás capaz. No me lo creo...
- Bueno... recuerdo que al ir a pagar una ronda no quisiste aceptarme el dinero.
-Ahá?
- Y tuve que buscar el modo de dártelo...
- Y?
- Pues que por aquel entonces... a ver, déjame ver... sí, por aquel entonces... pero también ahora, tenías un escote tan sugerente...
- Ya...
- ... que allí acabó mi billete.
- ¿Y no recuerdas nada más?
- Pues... no.
- Vamos, no me lo creo. ¿Tan mal ibas?
- A ver... espera... sí, algo recuerdo. Mmmm recuerdo un hueco discreto entre dos coches. Y tú y yo muy juntos... y tu sabor, sabor a tabaco
- Vaya... ¿eso recuerdas?
- Claro, fuiste la primera chica fumadora con la que me lié. Pero también recuerdo otras cosas... Oye, ¿tú que recuerdas?
-Lo bruto que eras. Qué ansias, qué prisas. Espero que no sigas tratando así los pechos de tu pareja.
- Ehh no seas injusta. Sólo intentaba quitarte el sujetador. Sabes perfectamente que tus tetas me encantaban.
- Ah ¿sí? No sabía nada...
- ¿De verdad? Ahora soy yo el que no se lo cree
- Pero... ¿y por qué?
- Boh... ¿tengo que explicártelo? ¿o quieres que te regale los oídos?
- No, no. En serio. Que me hace gracia...
- Mira, eres pequeñita. Y, en proporción, tus pechos parecen generosos.
- ¿Parecen? Pues bien que me los sobaste
- ¡Venga ya mujer! Si apenas me dejaste rozar el encaje del sujetador?
- Ya... con aquellos apretones querías tú que te dejase hacer lo más mínimo... espero que hayas aprendido algo en estos años.
- Je... mujer, algo sí que he aprendido.
- ¿Sí...?
- En serio. Si no fueras tan amiga podrías comprobarlo.
- Ahhh... Y si no tuviéramos los dos pareja, ¿no?
- ... Sí. Supongo...
Y ahí acabó la conversación. Para que luego digan que las circunstancias no lo son todo...

La de los mojitos dijo
Yo no dije 'si no tuviésemos los dos pareja'. Dije 'si no tuviésemos en cuenta a nuestras parejas'.
Chico, a veces los matices son superimportantes.
Un besito
5 Septiembre 2008 | 10:30 AM