Yummmm
De vez en cuando toca escribir. Otros ratos, toca vivir.
A mi alrededor todo sucede muy rápido. No demasiado, desde luego, pero sí tan ligero que hay que cambiar el modo de actuar. Ser reflexivo en exceso puede ser letal según las circunstancias. A veces, la decisión tomada será la mejor simplemente porque no quedó tiempo para pensar en otra.
Personas y viajes, llegadas, partidas, reencuentros y pérdidas... quizás no definitivas. Tiempo a raudales, tiempo lleno de mil y un quehaceres: tiempo cautivo.
Ah!... Descubrí a M. Sí, claro: deliciosa. Llevaba conmigo el frasquito, pero no lo usé. Me dio apuro abusar en el primer encuentro. Je. Hay personas que pueden sorprenderte con detalles que ni ellas mismas perciben.

